NORWALK.- En marzo de 1986, un grupo de feligreses de la First Congregational Church, decidieron iniciar un hermanamiento entre Nagarote-Nicaragua y esta ciudad.
Ramón Sepúlveda Vélez, el Director Ejecutivo del Proyecto Sister City Proyect (Proyecto de Hermandad entre Ciudades), recuerda con lujo de detalles las razones por las que la iglesia First Congregational decidió embaucarse en esta aventura. Y los miles de dólares que generosamente esta ciudad ha donado a lo largo de estos 25 años a igual que las docenas de programas de educación, salud, viviendas, forestales y hasta de crédito, han puesto en marcha, con el fin de erradicar la violencia juvenil y el control de las pandillas.
El proyecto que nació en respuesta a la agresión política del gobierno del Presidente Ronald Reagan en contra de Nicaragua, según Tish Gibbs, fundadora del hermanamiento entre Norwalk y Nagarote y quien es voluntaria a tiempo completo por los últimos 25 años; ha dado resultados positivos puesto que desde su origen la comunidad de Nagarote, específicamente el barrio Jerónimo López, lugar al que prestan servicios, han colaborado mancomudamente para que éste crezca.
Cuando termina la guerra en 1990, entonces se replantean los objetivos del hermanamiento y se llegó a la conclusión de que el tema de la educación era la principal preocupación del pueblo y se inició la creación de una biblioteca pública y poco a poco se fueron añadiendo proyectos de riego para buscar agua potable y fue fusionándose Nagarote con Norwalk, hasta que en el 2004 deciden tener un Director de Operaciones de Campo, el que maneja desde ese momento los fondos acumulados por las donaciones de Norwalk, que suman anualmente más de cuarenta mil dólares, de los cuales se invierte en su totalidad en los proyectos comunitarios, puesto que la mano de obra prácticamente es donada por la comunidad.
“Yo nunca creí que esto progresaría tanto y ni siquiera pensé en que celebraríamos algún día 25 años de fundación”, señaló Gibbs, quien agradeció formalmente a todos los benefactores que año tras año han apoyado este proyecto social.
Proyecto que según Ramón Sepúlveda ha tenido tanto impacto positivo en la comunidad, que ha marcado a mucha gente, que sin este hermanamiento su vida estaría en riesgo o quizás muchos de ellos estarían muertos, a consecuencia del asentamiento de las pandillas juveniles que hace 25 años atrás casi eran imposible erradicarlas.
“Hoy tenemos maestros, oficinistas, pequeños comerciantes y dueños de pequeños huertos; que se iniciaron en 1985, en la Escuela de Nagarote, bajo el amparo del hermanamiento con Norwalk”, dijo Sepúlveda, experto en Estrategias Comunitarias y de origen puertorriqueño, posición que ganó gracias a que Norwalk buscaban un administrador con sus características profesionales.
Cuando Norwalk decidió incursionar en Nicaragua, fue en respuesta a la agresión de la Agencia Central de Inteligencia de los Estados Unidos que apoyaba a los rebeldes en contra de los Sandinistas. Y luego de 25 años, Norwalk y Nagarote, ha expandido su misión en varias áreas de desarrollo enfocados en los jóvenes, en la reforestación, en la construcción de vividas, en la educación y en pequeños préstamos sin intereses.
“Hace 25 años los niños que empezaron el Hermanamiento hoy son los maestros del pueblo y a varios de ellos les hemos hecho préstamos no reembolsables, a través de un programa que se llama: Viajando en Bicicleta, cuyo fin es facilitar el transporte público, proteger el medio ambiente y auspiciar el deporte”, señaló Sepúlveda, en el informe anual que entregó a los benefactores de Norwalk, el pasado sábado en el Country Club.
Para Gibbs, el mayor impacto que puede percibir de este hermanamiento es la entrega de becas estudiantiles a los niños y jóvenes de Nagarote. Becas que por años les ha permitido estudiar desde el jardín de infantes, hasta culminar algún oficio o una pequeña carrera profesional. “Tenemos un centro de costura y confecciones, ahí los niños aprenden la industria del vestido, tenemos huertos que ayudan a mantener el equilibrio ecológico y alimentar a las familias de Nagarote”, acotó.
Hoy por hoy, durante los siete días de la semana hay un equipo que vela por el de Hermanamiento, al que se le ha denominado: Proyecto de Desarrollo Comunitario Nicaragüense, en la que los jóvenes son los principales beneficiarios, con el fin de tratar la prevención de la violencia que está basado en que los jóvenes desarrollen sus destrezas a través de las artes, la educación y los oficios.
Hace unas semanas atrás, por primera vez en la historia del Hermanamiento, los esposos Aracely Centeno y Juan Camacho, residentes de Norwalk, decidieron involucrarse en el programa, al que lo consideran una responsabilidad social con su país y una forma de abrir las puertas a sus conciudadanos que residen en esta ciudad y que no saben de la existencia de este Hermanamiento, que ha logrado cambiar la vida de miles de sus compatriotas por 25 años.
Si usted quiere saber más como unire a la causa de Hermanamiento entre Norwalk y Nagarote- Nicaragua, puede visitar la página: http://sistercityproject.webs.com/.



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